REHABILITACIÓN DE CUBIERTA DE TEJA - Valero y Ochando
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REHABILITACIÓN DE CUBIERTA DE TEJA

Recientemente hemos terminado en ValeroyOchando arquitectura la rehabilitación de cubierta de teja de la Iglesia de Horno de Alcedo de Valencia, construida en el año 1.914 por el arquitecto valenciano Javier Goerlich Lleó.

Un gran reto tanto por la responsabilidad que supone la rehabilitación de un edificio de Goerlich respetando sus detalles, características y lenguaje arquitectónico como la complejidad que supone la ejecución de un trabajo a gran altura.

Rehabilitación de cubierta de teja_ fachada principal

Goerlich, nacido en Valencia en 1886, se tituló en arquitectura por la universidad de Barcelona en 1.914, por lo que ésta fue una de sus primeras obras, llegando a ser arquitecto municipal en 1.924.

Fue uno de los principales representantes del casticismo valenciano diseñando edificios como el pabellón valenciano para la Exposición Iberoamericana de Sevilla en 1.929 o edificios exóticos o neogóticos como el templo que nos ocupa.

Fue un gran impulsor de las reformas urbanas como la Plaza del Ayuntamiento, la Plaza de la Reina o la prolongación de la Calle de la Paz o la apertura de la avenida del Oeste.

En la Wikipedia se encuentra una biografía del arquitecto Javier Goerlich Lleó.

HISTORIA

El actual templo, fue construido en 1.914, por lo que debió ser una de las primeras obras de Goerlich.

Fue filial de la parroquia de San Luis Beltrán hasta 1.942. Su nombre lo tomó de la Ermita del Santo Cristo de la Agonía allí ubicada, cuya imagen se convirtió en titular de la nueva iglesia.

Las imágenes de los altares de las capillas laterales, todas ellas así como los retablos son posteriores a la guerra civil ya que, durante aquellos años, fue utilizada como almacén.

También es posterior un lienzo adosado al testero del altar mayor, firmado por Salvador Pascual en 1.941.

Este lienzo, así como otros que se atribuyen al mismo autor, componen el retablo, necesitando un proceso de restauración por su delicado estado de conservación, a consecuencia de los problemas de humedades del edificio, sobre todo los provenientes de la cubierta de teja, solucionados éstos ya con intervención realizada.

ESTILO ARQUITECTONICO

Estilísticamente el edificio sigue los gustos historicistas tan en boga a finales del siglo XIX y principios del XX con una traza neogótica más acusada en el interior que en la fachada.

Esta se compone de dos cuerpos bastante sobrios: uno de ellos con dos puertas coronadas con arcos ojivales, inscritos ambos en un gran arco de medio punto, con ventanas apuntadas en la zona superior y remate triangular.

El interior conserva su fábrica original recordando las iglesias góticas de una sola nave y gran bóveda de cañón apuntado. Seis tramos iguales limitados por arcos fajones apuntados.

En el testero, el altar mayor y a los pies, el coro sobre arco rebajado, con barandilla de obra y celosía del mismo estilo.

Como es costumbre en el neogótico, las paredes están pintadas simulando sillares. La iluminación natural es muy escasa quedando reducida a los vanos situados en lo alto del coro, recayendo a la fachada principal.

El altar mayor comunica, a través de dos huecos, uno a cada lado, con la sacristía a la derecha y con una capilla a la izquierda, hoy destinada al Santísimo.

A los pies del altar existe una losa con una inscripción que cubre el acceso a una cripta que está vacía, no habiéndose llegado a usar nunca.

Se trata de un edificio de una única nave con altares laterales, de estilo neogótico, realizado con bóveda apuntada de escayola con cañizo, suspendida de las correas o viguetas de madera que soportan la techumbre.

Estas descansan sobre cerchas metálicas que apoyan en machones de ladrillo, que a su vez arriostran los muros que conforman el edificio, de gran esbeltez.

PRIMEROS PASOS PARA LA REHABILITACION DE LA CUBIERTA DE TEJA

En primer lugar tuvimos que realizar un levantamiento de planos, pues ni en el Archivo Histórico del Ayuntamiento de Valencia ni en la Fundación Goerlich existía documentación alguna del edificio.

Sólo encontramos en el “Catálogo Monumental de la Ciudad de Valencia” una reseña del edifico de tres o cuatro páginas y unas pocas fotos.

Una vez hecha esta primera fase de levantamiento de planos pasamos a realizar una exhaustiva toma de datos de los daños y el estado del edificio.

Para ello realizamos los siguientes de trabajos:

1.- Señalar y referenciar los diferentes daños observados en el edificio:

Marcar las diferentes grietas que se observaban, reportaje fotográfico de las mismas, etc.

Las llamativas grietas en la bóveda de cañizo no son causa, son síntoma de una patología un poco más oculta.

Las manchas son testigo de las goteras que se han producido por la deformaciones de la cubierta que permiten el acceso del agua al interior.

Es una falsa bóveda de cañizo, que cuelga mediante unos tirantes de madera de las viguetas que soportan la cubierta. Debido a su elevado peso, las viguetas de madera se han deformado a lo largo del tiempo, descendiendo y provocando que los tirantes transmitan tensiones sobre la bóveda. Esta, al no poder absorberlas, se agrieta.

2.- Realización de catas:

Constatar el estado real de las obras y de las patologías que puedan estar ocultas. Para ello realizamos una serie de “catas” que nos permitieron comprobar el estado de la obra oculta.

De esta forma pudimos comprobar el empuje que la cubierta, que dispone de una gran pendiente, realizaba sobre la parte superior de los muros de cerramiento del edificio, empujándolos hacia fuera, lo que por otra parte es una patología muy frecuente en este tipo de cubiertas con esta tradición constructiva.

3.- Realización de pruebas por laboratorio

En algunos casos, es necesaria la realización de ensayos de los materiales para conocer su estado resistente o de conservación. Así pues, en este caso, se sacaron muestras de la madera y del acero para ensayarlos y conocer sus estado portante real.

EMPEZANDO LOS TRABAJOS DE OBRA

1.- Medios de Seguridad

El primer problema que se presenta es la ejecución de los trabajos en altura, pues hay que trabajar a 15 metros del suelo y sin una plataforma firme sobre la que trabajar.

Además de la elevada pendiente de la cubierta, una vez levantada ésta, aparece el vacío sobre la bóveda de cañizo que se encuentra varios metros por debajo, sin garantías evidentes de resistencia.

Para ello se dispone un andamiaje perimetral, proyectado y realizado por empresa especializada que nos va a ofrecer la seguridad necesaria.

2.- Levantado de la Cubierta de Teja

La cubierta, de pendiente exageradamente pronunciada y pesada para las viguetas que la soportaban, presentaba deformaciones y patologías causadas por estos dos motivos, deslizamiento del plano de cubierta por su excesiva pendiente causando empujes horizontales sobre la coronación de los muros laterales produciendo desplazamientos de la misma e importantes goteras causadas por la excesiva deformación de las viguetas de madera.

La bóveda de cañizo, atirantada sobre las viguetas presentaba la complicación de su arriostramiento mientras se sustituían las viguetas de madera.

3.- Reconstrucción de la Cubierta de Teja

Una vez colocadas las nuevas viguetas de madera, procedimos a la colocación del nuevo tablero, soporte de la nueva cubierta.

No podemos colocar otra vez un tablero de ladrillo, pues de esta forma volvemos a incidir sobre las causas que han producido las patologías, excesivo peso, deslizamiento de la cubierta y deformaciones provocando empujes horizontales y entrada de agua.

Sustituimos el tablero por otro a base de un panel de poliuretano extruido y tablero de aglomerado. De esta manera no sólo reducimos considerablemente el peso sino que mejoramos el aislamiento térmico de la cubierta. También permite el anclaje sobre la estructura de manera que impedimos el deslizamiento.

4.- Impermeabilización de la Cubierta de Teja

Se resuelve mediante la colocación de una lámina asfáltica ondulada. Esta la fijamos mecánicamente sobre el tablero soporte.

Procuramos una ventilación natural entre el tablero y la lámina a través de las ondas para favorecer su durabilidad.

5.- Colocación de la Teja

Ante la elevada pendiente que presenta la cubierta no tenemos más remedio que anclarlas mecánicamente, para lo que colocamos unos rastreles de acero galvanizado a los que fijamos las tejas.

Estas se han recuperado previamente durante el proceso de levantado, limpiándolas y acopiándolas para su posterior reutilización.

Con todo ello hemos tenido un especial cuidado con mantener todos los detalles vistos en sintonía con la tradición constructiva del edificio.

IMAGENES DE LA REHABILITACION DE LA CUBIERTA DE TEJA

Os dejamos unas fotografías de los trabajos realizados.

Arquitectos:                      VALEROyOCHANDO arquitectura

Arquitecto Técnico:                                            Enrique Alario

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